Empresa

La historia de Rekico es el relato de una tradición que mira siempre más allá de sí misma.

En 1996, tras veinte años de experiencia en el sector de la torrefacción, Alberto Castellari funda Rekico para ofrecer un café de calidad desde todo punto de vista: selección, elaboración, servicio. La nueva torrefacción se convierte en un punto de referencia tanto a nivel nacional como internacional sin dejar de lado su vocación por la calidad.

Actualmente Rekico suministra sus productos al mercado HoReCa y al vending y, desde hace unos pocos años, ha puesto en marcha una nueva planta con tecnología de vanguardia que está equipada con los sistemas de torrefacción más avanzados. Evolución constante que abarca café, té e infusiones, una línea completa de merchandising y una oferta de servicios completa que engloba formación, programas de máster y consultoría.

Para seguir creciendo junto a nuestros clientes.

Misión calidad

Rekico lleva la excelencia a los mejores lugares para que cada café se convierta en una obra maestra de gusto, equilibrio y aroma.

Esta cultura de la calidad alcanza su máxima expresión en las prestigiosas mezclas obtenidas gracias a la experiencia de los más atentos catadores y maestros de torrefacción, que nos permiten regalar un café dulce, cremoso y aromático.

Ven a conocer los secretos del café perfecto, desde la selección hasta el tostado, prepárate para realizar un recorrido exclusivo por el gusto que, desde el grano recién cosechado hasta el momento de la degustación, contiene toda la pasión, la tradición y el esfuerzo que hacen del encuentro cotidiano entre el hombre y el café un momento mágico.

Elaboración

Todo comienza con la selección.
Tras haber seleccionado las mejores plantas de origen en las zonas de producción, la evaluación de la calidad continúa dentro del establecimiento. El café importado por Rekico pertenece casi en su totalidad a la variedad arábica, sin embargo, todos los tipos de café, antes de ser comprados, son sometidos a pruebas en laboratorio y son seleccionados con sistemas óptico-electrónicos que descartan todos los granos defectuosos.

Después de esta fase, llega el momento del tostado, es decir, esa alquimia que logra transmitir sabor y cuerpo, gusto pleno y un aroma dulce e intenso. Rekico confía el tostado artesanal al Maestro de Torrefacción quien emplea el sistema "separado", es decir, el método de mejor calidad ya que tuesta cada tipo de café por separado adaptando el tiempo y la temperatura de tostado a cada variedad. Gracias al tostado por aire caliente (calentamiento indirecto) se evita que tanto la llama directa como el humo de la combustión entren en contacto con el producto y, de esta forma, se garantiza un gusto perfectamente uniforme. A continuación, los granos pasan al enfriamiento por aire forzado (el enfriamiento por agua conlleva el aumento de peso, un aroma inferior y una mezcla de peor calidad) que reduce la absorción de humedad y asegura que se conserve el aroma y que se obtenga un rendimiento superior.

Luego se pasa a la mezcla: todo un arte que requiere experiencia, conocimientos técnicos y la investigación continua por parte del Maestro de Torrefacción Rekico. Sólo de esta forma el café logra expresar personalidad, calidad y aroma verdaderamente superiores.

El café tostado puede sufrir alteraciones: para conservar la excelencia de sus características organolépticas Rekico emplea materiales y embalajes de elevada protección y paquetes con válvula unidireccional de desgasificación para que los granos se conserven en un ambiente sin oxígeno y mantengan, al mismo tiempo, todos los preciados aromas naturales y no dispersar el gusto de un café único.